sábado, 29 de mayo de 2010

Actividad 12: ePortfolio

Entiendo que en el modelo actual de estudio, el estudiante posee, en muchos casos, un rol de participación pasivo que no se corresponde con los cambios tecnológicos ni con las posibilidades que estos ofrecen para el aprendizaje.

Aún cuando en muchas Universidades se empieza a hacer un uso de Internet más efectivo, (sirva el G9 como un buen ejemplo), lo cierto es que en la enseñanza, aún estamos en los comienzos de la historia en cuanto a lo que implica la Web 2.0.

Después de haber cursado esta asignatura y haber conocido mejor lo que significa la Web 2.0 la creo muy interesante para el aprendizaje: En mi caso, porque me ha permitido resolver las actividades reflexionando sobre lo que tenía que hacer, gestionando de una forma autónoma y más eficaz el camino a seguir para la solución, consultando y buscando datos, trabajando junto a los profesores en un plano parecido, de una forma colaborativa distinta a la estática profesor-alumno, interactuando con los compañeros, aportando soluciones y recibiéndolas, compartiendo trabajos y opiniones, que creo al final dan como resultado el enriquecimiento de todos; en resumen, haciendo del aprendizaje algo más ameno, dinámico, eficaz y divertido.

Obviamente, para desarrollar estas capacidades dinámicas de aprendizaje a un nivel global (y total), se demandaría una estructura organizacional muy distinta a la tradicional jerárquica actual (profesor > exposición > alumno). Muchos profesores necesitarían una preparación distinta, sería necesaria una estructura material mejorada y adecuada, y un enfoque nuevo y revolucionario, con sistemas más abiertos y evolutivos, orientados hacia lo que va a ser el futuro, y basados en el aprendizaje fundamentalmente, y no como en el presente, en aprobar asignaturas e ir subiendo niveles.

En la actualidad, tanto en la enseñanza, como en la sociedad misma, y mucho más dentro de unos pocos años, nos encontramos y nos encontraremos con jóvenes a los que podíamos denominar como “jóvenes digitales”, que se han criado con una consola de videojuego, un móvil, un ordenador e Internet en su casa, y que han desarrollado unas habilidades interactivas que con el modelo actual posiblemente no se vean aprovechadas. Seguramente las diversas aplicaciones de la Web 2.0 podrían ser muy beneficiosas en su aprendizaje: interactuación con los demás, experiencias auto repetitivas (probar y corregir), creatividad, imaginación y curiosidad “digital”, son características que nos definen.

Igualmente en un plano personal, fuera del ámbito de la enseñanza institucional, me parece una herramienta altamente beneficiosa para el conocimiento; por tanto, sí considero muy útil la utilización de herramientas y servicios Web 2.0 para el aprendizaje tanto a nivel escolar como personal.


Estoy de acuerdo en que la introducción de la Web 2.0 en la educación superior es una necesidad clave, dado que si la idea de utilizar la Universidad como un motor más de la sociedad es cierta, y si la sociedad está globalizada, la educación superior debería de utilizar las herramientas que también le permitiesen operar de una forma global.

A nivel universitario, por ejemplo, no creo que falte información, el problema sería más bien como filtrarla: El uso de redes sociales en este sentido es muy importante. Al ser posible rodearte virtualmente de aquellas personas y temas de tu interés no sería necesario digerir toda la información accesible de la red, sino moverte en los espacios específicos que nos sean necesarios. Por ejemplo, si hay redes sociales que se utilizan a nivel profesional, es lógico que se favorezca el desarrollo de la utilización de dichas redes a nivel de la universidad, especialmente si se pretende que luego se puedan utilizar en la vida real y profesional.

En este sentido, el uso de wikis también puede ser de especial utilidad. Disponer siempre de un lugar donde se desarrollan contenidos, por ejemplo, muy específicos tan solo con hacer un par de clics es esencial. En estos wikis, todos podemos colaborar, aunque siempre conlleve cierto riesgo de falta de fiabilidad de la información.

Como ya he comentado anteriormente en el modelo actual, el estudiante tiene un rol demasiado pasivo en muchos casos; la aplicación de nuevas herramientas posibilitaría un espacio nuevo, dinámico y muy interesante a nivel universitario, en el cual sería posible todo lo que he descrito anteriormente en cuanto a esta asignatura.

Es cierto que puede ser difícil en algunos casos, en algunas asignaturas, pero por eso se hace tan importante encontrar en la enseñanza actual un balance entre continuidad y cambio en los sistemas de aprendizaje, de manera que el resultado sea efectivo y se adecue a la realidad tecnológica y social actual y por supuesto al futuro próximo.

En mi futura actividad profesional (estudio Administración de Empresas), tengo una experiencia relativamente corta. Hice prácticas en una empresa multinacional durante un periodo de tiempo no muy extenso. Por lo tanto, las referencias que tengo son limitadas, aunque por referencias directas de mi padre, y algunos amigos, puedo dilucidar que la Web 2.0 no es actualmente uno de los ejemplos más extendidos en este sector. La informática queda reducida en muchos casos a la ofimática, servicio de correos y aplicaciones propias o compradas de contabilidad. De hecho en dicha empresa, el servicio de Internet estaba muy restringido e imposibilitado el acceso a muchas aplicaciones y servicios Web 2.0. . De todas formas, he leído que la filosofía Web 2.0 empieza a despuntar en muchas Pymes.

Supongo que la causa principal es que no ven motivos específicos para ello; también desconocimiento absoluto de lo que significa la Web 2.0. En muchos casos, se siguen criterios establecidos de antemano hace mucho tiempo. También supongo que puede resultar incómodo entrar en sistemas de trabajo 2.0. Posiblemente no sea del todo un tema técnico organizativo sino sobre todo de tipo social. Por ejemplo, introducir innovaciones en la organización de este tipo, podrían cuestionar los sistemas de jerarquía y gobernabilidad, (donde las decisiones son tomadas desde arriba hacia abajo) al involucrar a toda la estructura social de la compañía en un plano equiparable, pudiendo parecer como un riesgo para la dirección o para los mandos intermedios, sin ver que el facilitar que las personas, según su nivel y su rol en la empresa, trabajen en red, en comunicación e interactuación constante puede mejorar enormemente la calidad del trabajo. Por ejemplo, en dicho empresa puede observar como algunos empleados, de “motu propio” y por iniciativa personal, eran capaces de resolver problemas relativamente complejos de una forma “creativa”, al margen de las rutinas y los mecanismos de trabajo preestablecidos como obligatorios por la empresa y que eran ineficaces para resolverlos.

Es obvio que la implementación de la Web 2.0 en una Empresa no se puede quedar solo en soluciones informáticas, de hecho en la práctica implicaría un cambio de cultura, una nueva forma de enfocar las relaciones primero con los clientes internos (empleados) y luego con los externos.

Ya hemos visto que la Web 2.0 fomenta valores como la colaboración, la iniciativa, la transparencia, la creatividad, el trabajo en equipo, la continuidad, el conocimiento.
Todos son valores muy útiles, tanto en empresas como instituciones de enseñanza ¿Qué empresa no tiene necesidad de gestionar el conocimiento de su gente, de compartir información, de trabajar en equipo (sin poder coincidir en el mismo lugar y en el mismo momento), de comunicarse con los compañeros, o con los superiores o con terceros (clientes, proveedores, subcontratistas), etc., etc.?



Por lo tanto la web2.0 en la empresa implicaría también una forma de gestión 2.0 y de dirección 2.0., y de sistemas de trabajo 2.0. Y repito, además de esta nueva cultura la web 2.0 aporta al día de hoy muchas herramientas y servicios como ofimática online con Google Docs y Zoho; para presentaciones, como FlowGram, sistemas online para genera facturas como Simply Invoices, calendarios del tipo Google calendar.
Herramientas como Facebook y Twitter que permitirían estar en contacto permanente con los clientes y consumidores, conocer lo que comentan, estar al día en lo que desean, y aprovecharse de este modo para mejorar los productos y servicios de la empresa. Por ejemplo tener un canal en YouTube donde se puedan ir incluyendo videos de todos los eventos de la empresa alrededor de sus productos, dar a conocer éstos, sus instalaciones, etc.
Existen variedad de plataformas del tipo “web-based” que proporcionan soluciones centralizadas para la mayor parte del negocio como Office Medium, Zoho projects, etc.
Y qué decir de una wiki: en muchas ocasiones es necesario escribir un documento entre varias personas. En este caso se podría utilizar una Wiki para escribir de forma colaborativa, cada uno de los empleados accede al documento web realiza las modificaciones pertinentes y el resto puede comprobar qué, por quién y cuándo ha sido modificado el documento. Además permite clasificar mediante etiquetas toda la información que se vaya generando de forma que es un excelente repositorio.
Mediante blogs se puede establecer una comunicación fluida entre la empresa y sus empleados publicando noticias internas que les mantengan informados de todo lo que pase en la empresa. De igual forma, los empleados pueden opinar sobre las entradas publicadas y así conocer su opinión de primera mano.

Google wave será una solución excelente frente al sistema de correo actual.

Simplemente se trataría de que las empresas perciban la necesidad y están convencidas de ellas y tomen el camino adecuado hacia la web 2.0.

Recopilatorio

viernes, 14 de mayo de 2010

Actividad 11: Comentarios a los derechos de autor - II

La protección efectiva de los derechos de propiedad es un principio básico de cualquier sociedad de mercado. Nadie, en su sano juicio, podría sostener la erradicación absoluta de los derechos de autor, pero sí podría plantearse una adecuación de los mismos a los tiempos actuales. ¿No están estos mismos derechos de autor en muchos casos restringiendo la creatividad mucho más que propiciándola?

Muchos artistas se dan a conocer en Internet, lo que les permite una difusión sin fronteras, optando por la descarga digital de su música, porque su fuente principal de ingresos la constituye sus actuaciones en directo. Youtube es un transmisor excepcional de la música. Existen las licencias de Creative Commons. Existen otras vías, otras formas de hacer negocio, fuera de la especulación y del marketing abusivo.

Me parece muy interesante en este sentido, el artículo que enlazo aquí.

Como escribe Dory Doctorow (http://es.wikipedia.org/wiki/Cory_Doctorow) en su artículo “De cómo los derechos de autor deberían cambiar para ajustarse a la tecnología”, las leyes restrictivas en Internet han resultado ser mucho más negativas que positivas para los autores, propiciando en cambio el beneficio de determinados lobbies. En España no se para de hablar de si determinados actores, escritores directores y demás, se están haciendo de oro gracias a los cánones y subvenciones oficiales por su afinidad e influencia, no exenta de favores políticos, en el Gobierno.

Lo que no creo aceptable es que la no vulneración de los derechos de autor esté por el encima de la cultura o del conocimiento:

Pongamos por ejemplo un libro que por diversos motivos, no se va a comercializar nunca más (¿no se puede fotocopiar, ni reproducir? ¿se debe perder este conocimiento?)

O el ejemplo que pone el Sr. Doctorow sobre como las redes P2P han rescatado del olvido montones de obras abandonadas en el tiempo que han renacido para bien de la cultura.

Y mucho menos aceptable aún es que, en el nombre de los derechos de autor, se puedan vulnerar los derechos fundamentales de las personas: por ejemplo, la inspección y control de paquetes de datos en las descargas, como hacen algunos proveedores de ISP en las redes P2P. Esto en mayor o menor medida es una intromisión en el ámbito de la privacidad y en el secreto de las telecomunicaciones de cada individuo.

O el anteproyecto de ley de Economía Sostenible manejado por el Gobierno, que incluye una modificación con respecto a la Propiedad Intelectual, que según las asociaciones de internautas vulneraría derechos constitucionales en los que se debe basar un estado democrático, como la presunción de inocencia, la libertad de expresión, la privacidad, la inviolabilidad domiciliaria, la tutela judicial efectiva, etc. etc.

O por qué no hablar de incongruencias legales. Cito textualmente a David Bravo en su libro Copia este libro: “ Si interpretáramos nuestro Código Penal como le gustaría a la industria, la copia de una obra sería un delito castigado con seis meses a dos años de cárcel…… encontrándonos con situaciones tan absurdas como aquella de que la copia no autorizada de un disco sería un delito penado con cárcel, mientras que el hurto en un comercio de una discografía original que no supere los 400 Euros no es más que una falta”.

Llegados a este punto podríamos escribir tropecientas palabras sobre el famoso canon digital, y hacernos otras tantas preguntas: ¿El dinero que se recauda con el canon se destina a generar y mantener la cultura, y por ende a sus creadores? ¿Por qué un impuesto que grava bienes de consumo tiene un reparto privado? Y así etc. etc. etc.

Es cierto que estamos ante un problema complejo, de solución nada fácil y donde coexisten muchos intereses contrapropuestos, pero es necesario propugnar por mantener el equilibrio entre el derecho de autor y la retribución justa por su trabajo, y el derecho de acceso a las fuentes de conocimiento y de la información en el entorno digital.

Como ya estamos viendo muchos artistas están buscando formas más creativas para vender sus trabajos; en Internet se pueden encontrar todo tipo de herramientas que pueden ayudar a su desarrollo.

Lo idóneo sería evitar poner esposas digitales a los internautas y tener en cuenta que compartir el conocimiento, la cultura y la información es muy importante para la evolución del ser humano, y mucho más aún en una sociedad en proceso constante de cambio y globalización.

Actividad 11: Comentarios a los derechos de autor - I

Hace unos años L. Lessig (http://en.wikipedia.org/wiki/Lawrence_Lessig) propuso el código informático como la nueva fuente de derecho universal. Decía que era tal la cantidad de código leído por los millones de procesadores de todo el mundo, que el entorno tecnológico y social de nuestro tiempo había cambiado. En el caso de la propiedad intelectual, obviamente, la posibilidad de transformar en bits cualquier obra, ha dejado obsoleto los actuales modelos de producción de obras protegidas por derecho de autor, agravado aún más si cabe, por la creciente masificación de Internet, donde se puede transmitir la información sin un control previo.

Durante siglos los derechos de autor han existido para proteger la producción creativa, fomentando al mismo tiempo el acceso al público de dichas obras, pero es indudable que la era digital ha cambiado radicalmente este balance, porque ha cambiado la naturaleza y la posibilidad, de producir, acceder, distribuir y poder disfrutar de los contenidos de forma diferente.


Particularmente, no creo en el debate contenido-continente. Me parece hasta ilógico. Simplemente estamos en otro tiempo. Internet ha cambiado este modelo, como realmente está cambiando muchos aspectos de la sociedad. Hasta hace bien poco, como bien dice Ismael Peña en su artículo, el contenido y el continente eran indisolubles. Hablando en términos mercantiles comprábamos, por ejemplo, música con un continente (cinta de casete, disco, CD, etc.) en un mercado donde convivían autores, editores, intermediarios y un sinfín más de protagonistas. La era digital desvincula este entramado. Ahora el autor es libre, puede en términos absolutos depender de sí mismo, si quiere. Es un reto, un desafío importante de cara al futuro. No creo que nadie dude que en menos de un par de décadas el modelo actual habrá cambiado y de la música solo vivirán los músicos y de la literatura solo los escritores, que son quienes se lo merecen.

Me gusta el artículo del Sr. Ibarra, aunque no deja de tener su pelín de historia, sobre todo porque no soy muy partidaria de “garantizar la creación cultural vía Estado a través de subvenciones”, y si pone el ejemplo del cine nacional, todavía menos; pero entiendo que son muchos los intereses creados, y que no todo el mundo está dispuesto a pagar 2,3, 5 ó 10 Euros por una obra en formato digital.

De hecho, ya existe en el entorno de Internet negocios como iTunes store y el lanzamiento reciente del IPAD por parte de Apple va en la dirección que apunta el Sr. Ibarra.



Se argumenta con mucha facilitad por sectores interesados, que Internet, así, va a acabar con la cultura, como se decía antes que la televisión iba a acabar con el cine, y éste a su vez con el teatro, pero todos sabemos que el gran debate surge porque con las llamadas descargas ilegales, se ha generado una caída en el margen de beneficio en la industria musical y cinematográfica, y una cierta pérdida de su status monopolista, aunque realmente en el caso de grandes multinacionales, se trata solo de una reducción del margen de beneficio, es decir, ganan menos, pero siguen ganando y bastante. La industria en mayúsculas (léase grandes editoriales o discográficas) quiere seguir viviendo anclada en el pasado, como si nada hubiese pasado, quieren seguir ingresando muchos beneficios a ser posible multimillonarios, monopolizando un mercado que a ratos es industria y a ratos es cultura (dependiendo del lugar y las circunstancias) sin darse cuenta que los serenos desaparecieron, igual que los paragüeros, carboneros, aguadores o caleros; la sociedad cambia, evoluciona, y el negocio debe adaptarse a la demanda y al medio.. Si lo hace posiblemente gane menos dinero, pero posiblemente también pueda vivir de ello, caso contrario, desaparecerá. Parafraseando la famosa cita de Darwin debe “adaptarse o morir”, y ejemplos hay ya bastantes en la red. ¿Es miedo a perder el status?