lunes, 19 de abril de 2010

Las vacaciones


Esta mañana, he estado en el trastero rebuscando mis cosillas para las próximas vacaciones, pues me dice “el jefe”, que esta vez me voy con ellos, para quedarse más tranquilos, porque la última vez, aunque fueron no más de tres días, me dejaron solita. (Yo creo que es un poco mentirijilla, lo que le pasa es que me echa mucho de menos cuando no estamos juntos, pero no lo quiere reconocer).

Nosotros los hámsteres, si tenemos todo lo necesario, podemos quedarnos solos por periodos no muy largos, a condición de que nos dejen una buena provisión de comida, de la cual solo un poco fresca (mejor manzana o patata), para que no se pudra, y que tengamos nuestro tubo de agua lleno. Hay que asegurarse que no está estropeado o que se sale el agua. Por supuesto, hay que asegurarse muy bien de que las puertas están bien cerradas y que no podemos salirnos por ningún sitio. Una escapadita de varios días puede ser muy perjudicial para nuestra integridad y para la de los muebles y objetos de la casa. Es muy aconsejable, si existe la posibilidad, de que alguien nos eche un vistazo de vez en cuando.

No nos dejes junto a una fuente de calor, ni al sol pleno, ni tampoco en sitios donde haya corrientes de aire, o puede haber temperaturas bajas de noche.

Si algún amigo o familiar se queda a nuestro cuidado (procura que sea guapito, a ser posible, es broma), y no tiene experiencia en el trato con hámsteres, es buena idea dejarle una nota explicativa bien detallada de lo que nos conviene y lo que nó (comida y costumbres, especialmente) y si nos puede dejar en la misma casa, mucho mejor.

También es aconsejable que no nos saque de la jaula porque nosotros no lo reconoceremos (estamos acostumbrados a otra voz y otro olor) y es posible que le mordamos a poco que nos achuche. También se evita la posibilidad y la preocupación relacionada con nuestra fuga.

Me acaba de poner un SMS Noe diciéndome que viene a buscarme que vamos de tienda a comprarme un trasportín nuevo (es que tengo uno emprestado, sabes, pero está un poco roído, y no es plan). Esto es lo mejor si vamos en tren o en avión. Si no vamos a viajar con nuestra casita habitual, es conveniente que sea algo amplio, incluso los hay que tienen rueda. Los hay muy bonitos y no son nada caros.

Ya os pondré algunas fotos porque me pienso comprar una cámara muy pequeñita muy chuli. Vamos que él que la diseñó estaba pensado en nosotros.

Aquí os dejo un video de un primo mío “mu” tranquilo y comilón. Por una palomita de maíz es capaz hasta de hacer piruetas, y también una pequeña guía que me he encontrado en Scribd de cosas que podemos hacer juntos cuando estáis aburridos ustedes, porque nosotros ahora con esto de Internet y tanta banda ancha, nos pasamos el día viendo “pelis”.

Un hamstersaludo y hasta siempre.





domingo, 18 de abril de 2010

Estoy malita...



Hola, hoy estoy pachucha.

Anoche cuando me acosté, me dolía la cabeza y no paraba de estornudar. El “vete” dice que estoy resfriada, posiblemente me lo ha pegado alguno de la casa porque no paran todos de estornudar. Ahora en primavera ya se sabe, del calor al frio y del frio al calor. Aunque parezca mentira, los virus del resfriado y de la gripe nos los podéis pasar los humanos a los hámsteres con cierta facilidad. Si tenéis algún síntoma de catarro o similar, mejor no os acerquéis a nosotros, y en caso de necesidad, lavaos muy bien las manos antes de tocarnos o ponernos la comida, y no estornudar “ porfi”, que lo llevamos muy mal.


Los mayores problemas que solemos tener son gastrointestinales, vamos empachillos por atracones de comida, Como ya os he comentado, las “chuches” nos encantan, pero en contra de lo que suele creerse, los hámsteres no sabemos lo que es bueno para nosotros y comemos sin moderación todo lo que nos gusta ¡somos como niños! (¡En la foto de arriba me pillaron con el bote de las galletas!). También solemos enfermar por ingerir fruta, verdura o agua en mal estado.

Pocas enfermedades podemos transmitir los hámsteres a los humanos, especialmente si no procedemos del campo, donde en contacto con otros roedores, sí podemos contagiarnos de algunas más graves.

No necesitamos vacunas ni nada parecido. Somos baratitos en cuestiones médicas. Si tenemos una alimentación adecuada, agua limpia (muy importante) y una buena higiene en nuestro entorno, difícilmente enfermamos.

En cambio, somos más propensos a los accidentes caseros porque somos muy inquietos y traviesos, y un poco cortos de vista, y por lo tanto calculamos mal el peligro (¡yo, tan joven, ya me tengo que poner gafas para leer!). Cubos de agua, jarrones y similares son un peligro enorme si nos salimos de nuestra casita. Nunca nos dejéis solos si en el lugar hay cables eléctricos, porque, por la dichosa ley esa del tal Murphy, da por sentado que lo mordemos, y si hay muebles bajos con recovecos podemos escondernos y estar varios día sin aparecer,
y no creas no nos dedicamos a meditar.

Un momentito que me está quitando Noe el termómetro. Bueno, dice que ya no tengo fiebre. Menos mal. A ver si mañana estoy mejor porque he quedado con una amigas para ir al cine a ver una peli de Hamstertonio Fandera, que dicen que está muy bien (no sé si él o la peli).

Bueno por donde iba, cuando pequeñita me caí de las manos de Noe y me di un buen golpe y un susto tremendo (bueno supongo que las dos, al ver como lloraba ella). Estuve un buen tiempo sin correr y casi sin moverme, de lo que me dolía el cuerpo, ni con paracetamol se me pasaba. Así que cuando nos saquéis de la casita, tenéis que cogernos con seguridad haciendo un hueco con ambas manos, con firmeza pero sin apretar demasiado; con más cuidado por las noches porque estamos más activos.

Esta mañana, me ha mandado un primo deportista dice él (un caricato digo yo) una email con un reportaje de sus hazañas y las de sus amigotes. Os lo dejo para veáis que “ridi" más espantoso.

Un hamsterbesito a todos.


sábado, 17 de abril de 2010

Ya somos más




Hoy me han regalado un trozo de queso, pues dicen que me he portado muy bien. Resulta que esta mañana fui a visitar a mi prima Marmele y estando de cháchara, va y se me pone de parto. Nos pusimos todo nerviositas, cojo el móvil y llamo al marido (apagado o fuera de cobertura), voy a llamar al 112 y me quedo sin baterías. Los vecinos de vacaciones y mi prima rompiendo aguas. Total que dije, bueno, pues esto no debe ser tan difícil con 50 millones de hámsteres por todo el mundo. Gracias a Dios, todo salió bien, y ya hay 6 hámsteres más en el mundo.

Los hámsteres somos muy precoces y podemos gestar al mes de vida, pero es recomendable no hacerlo hasta que tengamos unos tres meses, (digo yo, que por lo menos, hayamos podido disfrutar un poco de la vida).

Yo no había visto nunca a ningún congénere recién nacido: somos muy pequeños, no más de 2,5 cms de largo, de color rosado, pues no tenemos pelaje hasta la semana de vida, pesamos alrededor de de 3 o 4 gramos, y tenemos los ojos cerrad
os hasta los 12 días de vida más o menos.

Debes saber que durante el periodo de post-parto, por lo menos durante unos diez días, los hámsteres somos muy sensibles y es conveniente
que tengamos mucha intimidad. Es un periodo muy crítico para el desarrollo y supervivencia de nuestras crías. Si nos molestan, nos cogen alguna cría, hay mucho ruido o incluso tenemos poco alimento, la mama hámster se siente amenazada y es muy probable que nos comamos toda la camada. (Ya sé que estarás pensando que cómo somos, pero hijo, algún defectillo teníamos que tener, como contrapartida después somos muy graciosos y simpáticos).

Mañana me llegaré a la farmacia y le compraré unos cuantos botes de leche y algunos biberones, ya que deben de estar amamantándose los chicos unas tres semanas, y mi prima está delgadita y un poco estropeadilla para tanto chuponcete.

También tendré que comprarles algunos regalos. Noe está pensando en unos pijamitas, colonia y esas cosas, pero a nosotras lo que más nos gusta son cosas prácticas, y divertidas.
Así que lo primero un par de ru
edas, nos encantan y es nuestro mayor entretenimiento (más incluso que la TV). Es curiosa la cara que se nos queda a algunos cuando desde el interior de la rueda, después de estar horas corriendo en la misma, miramos alrededor y nos damos cuenta que estamos en el mismo sitio. Ni risas que nos hemos echado con ello. También estoy pensando en unas bolas transparentes. Así se pueden echar unas cuantas carreras, a ver si alguno se dedica a la Fórmula 1 o corren GP. Las hay con forma de coches o de motos, la mar de chulas, como las de las fotos.

Para nosotros los hámsteres es muy importante hacer ejercicio porque si no nos volvemos obesos, apáticos y enfermamos con facilidad, con lo cual duramos bien poco en esta vida.

Bueno os dejo por hoy, que esta noche salgo con las amigas de “disco” y aún tengo que arreglarme un poco.

Os dejo también un documento que navegando por la Web, me he encontrado en Scribd, y os ayudará a conocernos un poquito mejor

Un hamstersaludo para todos.




Manual Del Cuidado de Los Hamster

viernes, 16 de abril de 2010

Hogar, dulce hogar

El día que se presento mi dueña, (bueno, delante de los demás, la llamo así por respeto, pero en la intimidad nos tuteamos, y la llamo Noe) ¡Guau!, no me lo podía creer, dentro de aquella inmensa caja de cartón se encontraba un dúplex de lujo, de paredes coloreadas, con dos dormitorios, y subida y bajada mediante “tubo escalextrico”, una pasada, todo enterito para mí, pues debeis saber, que salvo en nuestra infancia y para el apareamiento, preferimos vivir solos.

En la planta de abajo tiene el baño, una especie de jacuzzi repleto de arena de Chinchilla, en el cual me doy baños para limpiarme el pelaje, el gimnasio (rueda para jogging), y un dormitorio, además de un wc que tengo en un rinconcito. Arriba está el dormitorio principal y la cocina (con comedero y bebedero de agua de tubo), además de una pequeña salita donde tengo el portátil, el equipo de música y algunas revistas de cocina. No me da para más. (Es lo más parecido al apartamento de 40 metros del IKEA).

El dormitorio lo tengo lleno de de tiras de papel de servilletas o higiénico, que me gusta guardar en mis abazones y luego distribuirlos por él, junto a algodón especial para rodeadores. Tened en cuenta que no vale cualquier tipo, pues, por nuestra costumbre de metérnoslo en nuestros abazones, nos podemos asfixiar. Yo lo llamo mi “visco”.

Las casitas mixtas plástico-metal son las mejores; las de madera terminan completamente roídas (es un defecto que tenemos los hámsteres). Dependiendo del tiempo y la hora, estoy en un sitio u otro. Por las mañanas estoy en su cuarto y nos hacemos compañía, aunque poca la verdad, porque me gusta más dormir, por las noches si no me porto mal, me quedo, y si me da la vena atlética me llevan a la cocina. En invierno estoy más tiempo en el salón, porque se está más calentito; además, las corrientes de aire nos sientan fatal y nos resfriamos fácilmente.

La verdad es que vivo muy bien. El
“jefe” dice que ya quisieran muchos humanos vivir como yo: comida de gourmet, todo el día durmiendo y de noche de juerga.

Hay muchos tipos de casitas pero es imprescindible que tengan una rueda y que se puedan limpiar bien, además de ser lo más amplia posible. Arriba os dejo algunas muestras.
El tema de la limpieza lo llevo a rajatabla, es muy importante para nosotros. Todos los días me limpio el pelaje, y me pongo crema de día y de noche. La Noe (así entre nosotros, eh? que no se entere), me lava la jaula y todos los recipientes con agua sin detergente, porque los residuos podrían enfermarnos, y me cambia la arena del jacuzzi y el sustrato del piso (viruta de maíz duro para absorber la humedad, bueno nuestro pipi para que me entendáis). Mientras, yo friego un poco la cocina, los azulejos, y el suelo. La vajilla y demás lo hago a diario.

Aquí os dejo un video de mi prima Paris Tilton (la rica, la llamamos en la familia), vive en California y se dedica a eso del cine. A veces chateamos por el Messenger, incluso hemos usado el Skype, pero desde que se enteró que tengo instalado el Emule, está un poco enfadada conmigo. También os dejo una foto de mis amigas de marcha.

Bueno os dejo hasta otra.
Un Hamstersaludo.



jueves, 15 de abril de 2010

Erase una vez un hamster




Hola, soy yo.

Me llamo Ozzita, bueno, eso creo, porque así me llama
“el jefe” (es el padre de mi dueña, el que me da las chucherías por las mañanas temprano); ella me llama “Pipa”, y su madre “la ratita”, y su hermano “Pelusilla”, y los vecinos, con el ruido que armo por la noche, creo que cosas peores.

Hoy es mi primer cumpleaños, al menos este es el tiempo que llevo en la casa, desde que salí de la Residencia “Tienda de mascotas Valle Real”, donde me trajo mi madre al mundo, la pobre, ¡5 hermanos en plena crisis!, una valiente la llamo yo.

Mi sangre no debe ser azul, porque dicen que soy un hámster común, y eso sí, mi color oscuro es propio, porque aunque me da un poco de Sol por las mañanas, yo me quedo al resguardo por aquellos de los problemas de piel y todo eso.

Hoy, a escondidas, me han dado chocolate (solo un poquito) y ha habido jaleo (¡es que no debo comerlo, dicen!).

Aquí os dejo lo que como habitualmente:
Semillas de girasol, frutos secos sin sal, avena, vegatales secos con mucha fibra, zanahoria y fruta fresca, Jamón de York o pavo frío, pero sin sal
Y aquí lo que más me gusta:
Chocolate, galletas, nueces, queso, huevo duro, yogurt azucarado, y toda clase de “chuches” para hamsters.

Como veis, no hay comparación, claro, pero luego viene la diabetes, el colesterol y todas esas cosas.

Los hamsters no toleramos la sal, las especies ni las grasas, y los dulces nos encantan, pero al igual que para las personas, no es lo más saludable.

Me paso casi todo el día durmiendo en mi “visco-articulado” (pues ahora mismo estoy sin trabajo) y solo hago pequeñas salidas para picar algo, hacer un poco de jogging y beber agua (el alcohol me lo tienen prohibido). Pero por las noches soy un terror, me voy a la rueda y zas, corro, corro y corro. Algunas veces me regañan y cierran todas las puertas, por aquello del ruido. Yo lo siento mucho, pero Marta Domínguez empezó así. Además me tengo que cuidar la línea.




Muchas noches comparto sofá con la familia. Me encanta corretear por encima de todos y meterme por donde no debo. Además estoy haciéndome el ajuar (por si me caso algún día) y cuando me acuerdo, mordisqueo todo pijama, manta o tela que se ponga a mi alcance, con la consiguiente riña.
Cuando estoy insoportable me mandan a mi cuarto a reflexionar.

Bueno os dejo por hoy, que voy a probar mi regalo de “cumple”, una barrita de cereales bañada en aguamiel). Yo me pedí una PlayStation, pero la cosa pecuniaria debe estar mal……..

Aquí os dejo un video del cumpleaños de un primo mío segundo que se llama Szarotka (es medio alemán y viene de la rama de los Bhyssen-Tizzen). Tenemos poco contacto porque siempre que lo llamo está esquiando en los Alpes, de crucero con el yate por el Mediterráneo o viajando por las antípodas, que suena muy chic.

Un hamstersaludo a todos.